¿Alguna vez te has cuestionado cómo se hace el hachís? Se encuentra dentro de los productos de marihuana más poderosos que hay.

¿Alguna vez te has cuestionado cómo se hace el hachís? Se encuentra dentro de los productos de marihuana más poderosos que hay. El desarrollo puede ser muy poco entretenido, pero llevarlo a cabo por tu propia cuenta no es realmente difícil. ¡Ni bastante menos! De hecho, si dispones de todo lo primordial para eso, puedes elaborar tu propio hachís en el hogar.

¿Te pica la curiosidad? Bueno, amado lector, poseemos muchísimo más para ti. Según vayas leyendo el artículo, vas a ir aprendiendo más sobre lo que es verdaderamente el hachís. Luego, te exponemos los distintos procesos de preparación, para que te hagas un concepto y consigas escoger el procedimiento que más te convence.

¿Qué es el hachís?

En escasas expresiones, el hachís es: lo que consigues cuando separas los tricomas de la planta de marihuana. Y no obstante, ¿qué son los tricomas? En la área de tus cogollos debería haber unas construcciones que parecen pelitos. Todos ellos, como debes haber adivinado, son los tricomas.

Si por el momento no viste los tricomas de cerca, prueba poniendo un cogollo bajo una lupa o un microscopio y compruébalo tú mismo/a. Además son esa resina que se pega que notas entre los dedos y tienen dentro lo destacado de la hierba, como los terpenos y nuestros apreciados THC y CBD.

Aunque la mayor parte de los tricomas están en las flores de marihuana maduras, tienen la posibilidad de extraerse de toda la planta en concentraciones más pequeñas. Varios cultivadores guardan sus “recortes” (tallos de marihuana, hojas, etc.) porque tienen la posibilidad de obtener el resto de los tricomas para llevar a cabo comestibles o, como observaremos muy próximamente, hachís.

Hachís frente a Kief

Hasta recientemente, los tricomas se denominaban sencillamente «kief», que es un polvo fino parecido a la arena.

El hachís es subproducto del kief que se quita de la planta de marihuana y se somete a una sucesión de procesos. Hay varios procedimientos para llevar a cabo hachís, que analizaremos en la siguiente parte del artículo pero, generalmente, comprometen calentamiento y presión, y el resultado final es una bola maleable o un ladrillo chato.

Para los fanáticos de concentrados que eligen una alternativa de extracción simple y accedible, el kief es su punto de partida. Es enormemente psicotrópico y muy simple de conseguir.

¿Con qué partes de la planta de marihuana se puede ocasionar hachís?

La marihuana es más complicada de lo que crees. Para obtener sus tricomas, puedes usar numerosas partes de la anatomía de la planta:

  • Plantas macho: las plantas macho tienden a ser desechadas para evadir la polinización de las hembras. Pero no tires tus machos por el momento, porque puedes utilizarlos para llevar a cabo hachís casero. Aunque su contenido total de cannabinoides es más reducido que el de las hembras, además tienen dentro tricomas que se tienen la posibilidad de explotar.
  • Hojas de abanico: son las hojas más importantes y propiedades de la planta de marihuana. No tienen dentro tanto kief como las hojas de azúcar, pero además valen para llevar a cabo hachís.
  • Hojas de azúcar: son las hojas puntiagudas y pequeñas que están incrustadas en las flores. Se los conoce como hojas de azúcar porque tienen una fina cubierta de tricomas en su área.
  • Cogollos secos: es la preferible alternativa. Los cogollos secos se usan comunmente para el tamizado en seco, que además se encuentra dentro de los procedimientos más simples de llevar a cabo hachís.

¿Cómo se hace el hachís?

La iniciativa general de llevar a cabo hachís es muy simple. Como ya hemos citado, hablamos de juntar kief y transformarlo en un bloque, ladrillo o bola, por medio de una sucesión de mecanismos. Antes de reforzar en los diferentes procedimientos de producción, observemos las diferencias clave entre el hachís a partir de solventes y el que no tiene dentro solventes.

Métodos sin solventes

Es la forma clásico de llevar a cabo hachís, y no usa disolventes. En su lugar, usa medios mecánicos, que tienen la posibilidad de ser tan sencillos como utilizar las manos o un filtro de seda. En el último caso, sencillamente tendrías que coger hierba seca y frotarla contra un tamiz para dividir los tricomas.

Cuando hayas convertido los tricomas en miles de kief, vas a tener que recogerlos en moldes y utilizar calor y presión para proporcionarles forma de bloques, bolas o tiras.

Métodos a partir de solventes

Hoy en dia, los procedimientos más comunes para llevar a cabo hachís usan solventes. En este desarrollo, se usa butano, propano o CO₂, para obtener los cannabinoides y terpenos de los tricomas.

Antes de que el hachís sea seguro para su consumo, hay que remover algún residuo del disolvente. En la situacion del BHO (aceite de hachís con butano), deberás transformarlo en cera con un plato ardiente o pasarlo por una cámara de desecación al vacío. Es enormemente inflamable y entonces muy arriesgado, por eso no lo sugerimos como procedimiento casero.

Cómo llevar a cabo hachís en casa: diferentes métodos

Afortunadamente para ti, en este texto nos centraremos en los procedimientos más seguros para llevar a cabo hachís. Ahora, te exponemos algunas técnicas para elaborar hachís sin utilizar disolventes.

Frotarse las manos

Este procedimiento se enseña por su cuenta. Como recomienda el nombre, el procedimiento de frotarse las manos, supone manejar enormes proporciones de marihuana. Comunmente, este procedimiento se ejecuta con cogollos secos y curados.

Al frotar los cogollos entre las manos, enseguida vas a ver una cubierta negra de resina que se pega. Vas a saber que has recolectado bastante material cuando consigas conformar pequeñas bolitas de hachís.

Aquí hay un aspecto sustancial a tener en cuenta: al estar usando las manos, lo habitual es que además recojas aceites naturales y mugre de la piel. Entonces, antes de ponerte manos a la obra, no olvides lavártelas.

Método del zapato

El procedimiento del zapato es una manera realmente simple de llevar a cabo hachís, y se hace comprimiendo una chiquita proporción de kief. Como recomienda su nombre, es necesario un zapato.

Utensilios

  • Cinco gramos de kief
  • Pequeña tira adhesiva
  • Papel vegetal o celofán
  • Alfiler

Elaboración

  1. Envuelve firmemente el material en papel vegetal o celofán. Coloca la cinta adhesiva para que no se abra siempre. Impide la utilización de bolsas de plástico porque el hachís tiende a pegarse.
  2. Coge un alfiler, haz un reducido orificio en el pack para aceptar que se filtre el aire atrapado. Controla que sea aceptable sellado.
  3. Una vez que el pack sea aceptable cerrado, colócalo dentro del zapato, en la región del talón. Es preferible que uses una bota o cualquier clase de zapato cerrado y con suela dura, porque aplastan bastante superior.
  4. El peso que proporcionas al caminar, y el calor de tu cuerpo, van a ayudar a apretar el hachís y ofrecerle forma de placa. Con este procedimiento se tardan entre 15 minutos y una hora en llevar a cabo hachís.

Convertir Kief en hachís

De la misma manera que el primer procedimiento de la lista, apretar kief para ofrecerle forma de hachís es fundamentalmente un desarrollo manual. Es el procedimiento más efectivo, porque no se requiere ningún conjunto particular, pero ponte listo para llevar a cabo muy ejercicio. Si no estás habituados a esta clase de procedimientos, te dolerán las manos cuando finalizes.

Para este desarrollo, vas a necesitar un kief de una calidad media-alta. Ten en cuenta de que esté recién tamizado y libre de algún material vegetal, para que el modelado sea más simple.

Elaboración

  1. Coge una chiquita proporción de kief. Vas a saber que tienes la suma correcta si te cabe muy bien en la palma de la mano (generalmente se requieren unos pocos gramos).
  2. Trabaja con esta chiquita cantidad haciéndola rodar hasta que se convierta en solo una parte. Sigue en pié frotándola entre las manos a lo largo de unos diez minutos, hasta que notes que cambia la consistencia.
  3. Envuelve el material en celofán y ten en cuenta de que sea aceptable sellado, sin exceso de aire en el interior. Luego, envuelve el pack con unas escasas capas de un paño húmedo, diario o papel de cocina.
  4. Ponlo en una sartén a fuego muy retardado. Dale la vuelta con continuidad. No es necesario calentar el pack a lo largo de bastante tiempo. Lo que pretendes es que el material se compacte.

Tamizado en seco

El tamizado en seco es un procedimiento muy increíblemente eficaz. Solo necesitas es algo de hierba seca y un filtro de seda. Nada más.

Ten presente que cuanto más chicos sean los agujeros con los que estés haciendo un trabajo, más grande va a ser la pureza del hachís que vas a tener. Fundamentalmente, la calidad y la cantidad que vas a tener va a depender de las utilidades que uses.

Un paso sustancial que tienes que acordarse es congelar antes tu marihuana, a lo largo de varias horas. Esto va a ayudar a dividir los tricomas de la planta más de forma sencilla.

Elaboración

  1. Para hacer este desarrollo, ubica el tamiz sobre una área plana y limpia. Coloca los cogollos/recortes en la parte de arriba de la misma.
  2. Frota delicadamente el material contra el tamiz realizando movimientos circulares. Vas a ver caer todos los tricomas en la área debajo del tamiz.
  3. Continúa este desarrollo a lo largo de el tiempo que sea primordial. Vas a saber que tienes bastante cuando alcances precisamente el 10% del peso total del material en tricomas.

Método de la batidora

Como recomienda el nombre, para este procedimiento se requiere una batidora. Pero, de la misma manera que el tamizado en seco, además vas a necesitar un tamiz de seda.

Elaboración

  1. Mete los recortes en la batidora y echa agua hasta contemplar todo el material. Agrega un puñado de hielo y bate en el transcurso de un minuto.
  2. Después, vuelca la mezcla en un frasco de vidrio filtrándola por medio del tamiz. Deja descansar en el frasco a lo largo de precisamente una hora. A lo largo de este tiempo, vas a ver que los tricomas se depositan en el fondo del frasco. Eso supone que lo estás realizando bien.
  3. Vacía precisamente ⅔ del agua, pero ten precaución de no perder los tricomas. Regresa a llenar el frasco con agua muy fría y deja descansar otra vez a lo largo de cinco minutos. Regresa a filtrar ⅔ del agua y reitera el desarrollo 4 o 5 ocasiones.
  4. Una vez que hayas vaciado la más grande proporción de agua viable, coge un filtro de café y vuelca la satisfacción sobre él para dividir el agua de los tricomas. Exprime el exceso de agua y deja secar el kief.

Es un desarrollo muy poco entretenido, pero el resultado definitivo es kief seco. No es necesario calentar ni apretar más, y puedes utilizarlo como és en un porro o cazuela.

Hachís con hielo seco (Bubble Hash)

El procedimiento del bubble hash es considerado el desarrollo de construcción de hachís sin solventes más puro (el hielo seco no se considera un “verdadero” solvente en este caso) dado que el resultado definitivo no tiene dentro básicamente materia vegetal.

Utensilios

  • Hielo seco
  • Cubo grande
  • Bolsas de malla Bubble Hash (de 73 micras, para conseguir la resina más pura)
  • Tarjeta de crédito
  • Prensa de polen (opcional)

Elaboración

  1. Coloca los recortes o flores en un cubo grande con hielo seco. Revuelve y bate sutilmente a lo largo de unos minutos, para contribuir a que las glándulas de resina se separen del material vegetal.
  2. Coge las bolsas de malla y colócalas en la parte de arriba del cubo. Dale la vuelta al cubo para transladar todo a las bolsas y colócalo sobre una área grande, plana y limpia.
  3. Agita el cubo a lo largo de unos minutos hasta que mires la área llena de polvo de color ámbar.
  4. Coge una tarjeta o algún cosa plana y dura y raspa con ello todo el producto (que ya es resina).
  5. Para transformar la resina en hachís, ubica el material que has recolectado en una prensa de polen para conseguir lindas monedas de kief.

Método de la botella de agua caliente

El procedimiento de la botella de agua ardiente es parecido a un desarrollo manual. La distingue, no obstante, es que con este procedimiento se requiere más calor para derretir la cutícula cerosa de cada cabeza de tricoma.

Utensilios

  • Celofán o papel vegetal
  • Botella de vino

Elaboración

  1. Coloca la resina encima del celofán o papel vegetal, después dobla en el medio. Hierve una medida pequeña de agua y llena la botella de vino con ella. Deja enfriar a lo largo de cinco minutos.
  2. Coloca la botella de vino sobre el papel donde está la resina y espera 30 segundos. Deberías ver que la resina se oscurece.
  3. Con una presión mínima, haz rodar la botella ardiente sobre el papel. Con el apoyo de la presión de tu mano y el calor de la botella, la resina debería derretirse con relativa simplicidad.
  4. Da la vuelta al papel y reitera el desarrollo.
  5. Cuando hayas completado el desarrollo, la resina debería tener forma de hamburguesa de carne aplastada, que se pega y brillante. Dobla el papel hacia atrás y ejecuta el desarrollo de prensado por más reciente vez, antes de sacarlo para ingerirlo.

Charas

Este procedimiento es precisamente como el procedimiento de frotarse las manos, con la distingue de que para llevar a cabo charas se usan cogollos frescos. Para llevar a cabo charas, muchas personas coge algunos esquejes de las plantas que están a 2-3 semanas de madurar totalmente, en tanto que otras esperan hasta el día de hoy de la cosecha.

De la misma manera que fregando las manos, el procedimiento para llevar a cabo charas radica en frotar los cogollos delicadamente entre las palmas de las manos hasta que hace aparición una cubierta gruesa. Cuando lo poseas, únicamente debes retirarlo de tus manos y listo: hablamos de un producto que puedes agregar a tu hierba para fumarte un porro, pipa o cazuela.

Tambor mecánico

El procedimiento del tambor mecánico es especial si tienes el presupuesto primordial, y si deseas que una máquina trabaje por ti. Es fundamentalmente el procedimiento de tamizado en seco, pero usando un electrónico complejo y eficaz.

De esta manera es como funciona: hay que ubicar los recortes en un envase que esté cubierto por un enorme tamiz. Luego, la máquina bate el envase para dejar en libertad todos los tricomas, pero ten presente que este procedimiento es solo para obtener kief. Si deseas transformar el producto en placas de hachís vas a necesitar una prensa de polen.

Para conseguir los especiales resultados, congela la marihuana a lo largo de precisamente tres horas antes de meterla en la máquina.

Cómo secar tu hachís

Secar y sanar el hachís es escencial para proteger su calidad. Si se almacena cuando por el momento está húmedo, empezará a desarrollar hongos o moho.

El bubble hash, en especial, necesita bastante secado y curado para conseguir los especiales resultados. Para remover la humedad del kief, lo destacado es alargarlo sobre un trozo de cartón forrado con papel vegetal. Al alargarlo, aumentamos la área y aceleramos el desarrollo, y el cartón quita la humedad del kief. Ten en cuenta de secar tu bubble hash en un ámbito fresco y oscuro.

Luego de secar, es hora de sanar el hachís otorgándole la forma que elijas (monedas de hachís, por ejemplo). Una aceptable alternativa es guardarlo en papel vegetal y ponerlo en frascos de vidrio con humedad dominada, dado que va a ayudar a madurar su gusto y aroma.

Elegir el procedimiento para llevar a cabo hachís más correcto para ti

El procedimiento de preparación de hachís que elijas va a depender de los elementos con los que cuentas y de tus opciones. ¿Tienes presupuesto para maquinaria delicada?. En caso afirmativo, ¿estás dispuesto a gastarlo en eso?

Deberás gastar un poco en filtros de seda, bolsas de malla y hielo seco, pero la virtud es lograr realizar hachís cómodamente en tu casa. Lo destacado de todo: de todos modos no es tan complicado.

Con suerte, este artículo te guiará con triunfo en la aventura de la preparación de hachís. ¡Te queremos toda la suerte del mundo!

LAS MEJORES CEPAS PARA ELABORAR HACHÍS

ROYAL GORILLA

Si piensas en llevar a cabo una exclusiva remesa de hachís, no tengas dudas en utilizar la Royal Gorilla, pero solo si puedes aguantar escenarios gigantes de THC. Este monstruo es el resultado de un emprendimiento de cría muy ambicioso, donde las cepas parentales involucradas fueron la Sour Dubb, la Chem Sis y la Chocolate Diesel. Esta diversidad no exhibe compasión y da efectos instantáneos y duraderos alimentados por escenarios de THC de más del 25%. Además, tiene una estructura genética consistente en un 50% de genética sativa y un 50% índica, que da un efecto muy fuerte, muy bien equilibrado a nivel corporal y mental. Los elementos sativa despiertan el cerebro y abren las puertas al pensamiento creativo profundo y la resolución de inconvenientes, en tanto que los aspectos índica ofrecen una sensación cálida y reconfortante para los músculos.

Esta diversidad galardonada produce miles de resina a lo largo de la etapa de floración del período de desarrollo, lo que te parecerá un sueño si eres de los cultivadores a los que les agrada frotar a mano el hachís fresco de las flores. Este hachís enormemente psicoactivo puede ser moldeado en bolas y bloques, y emite aromas muy agradables a tierra y pino. La Royal Gorilla elige los climas cálidos y, si le proporcionas estas condiciones, va a producir más resina para tu preparación de hachís. Las plantas de interior criadas en cuartos de cultivo o armarios tienen la posibilidad de llegar a lograr alturas de 160cm y producir hasta 550g/m², con la iluminación y fertilización correctas. Las plantas cultivadas en espacios de exterior más importantes crecerán algo más, alcanzando los 170cm y produciendo hasta 600g por planta. Tendrás la posibilidad de cosechar sus flores en la época de octubre, dado que la Royal Gorilla tiene un tiempo de floración de 8-9 semanas.

SOUR DIESEL

El hachís es popular por inducir efectos de euforia y relax, por lo cual solo tiene sentido elegir genéticas que van a enfatizar estos efectos. La Sour Diesel va a cumplir esta labor sin lugar a dudas. Esta cepa poderosamente sativa se compone de un 70% de genética sativa y un 30% índica, lo que provoca que golpee de manera contundente y enérgica acompañándose de un subidón propio de un hachís de primera calidad. Es el resultado de una sucesión de variedades que tienen dentro la Original Diesel, la Northern Light, la Shiva y la Hawaiian. Fumarte un porro cargado con sus flores va a proporcionar lugar a un efecto de claridad mental y lucidez, que va a aumentar tu atención y tu aptitud crítica de pensamiento. El hachís hecho a mano con sus flores desprende sabores ácidos y herbales.

La Sour Diesel produce flores pequeñas y compactas de color verde brillante que forman cogollos muy compactos. Si te paras a mirarlos de cerca, alucinarás con la proporción de tricomas que rebosan miles de resina psicoactiva. Este aspecto la transforma en una planta productora de hachís. Sencillamente frótala un poco para conseguir todo lo bueno que te da. La Sour Diesel elige climas suaves y cálidos y se lleva a cabo bien tanto en interior como en exterior. Las plantas de interior te van a dar cosechas muy buenas, de unos 475-525g/m², y alcanzarán alturas de 90-160cm. Las plantas de exterior generan unos 600g por planta y alcanzan alturas de hasta 2m. Si cultivas en exterior, vas a tener tu cosecha lista para agarrar y comenzar a trabajarla a finales de octubre. La Sour Diesel tiene un lapso de floración de 10-11 semanas, pero la espera valdrá la pena.

ICE

La ICE, además popular como Sugiere Crystal Extreme, le debe su nombre a su elevadísima producción de tricomas. Esta cepa lleva a cabo flores enormes y sobresalientes, que se ve que hayan pasado por una nevada, ¡pero la verdad es que son solo muchos de resina! Es como si esta planta hubiese sido creada solamente para llevar a cabo hachís; siempre que la roces, su resina tan viscosa te va a dejar las palmas de las manos pegajosas. No tardarás un largo tiempo en poder amasar tu primer charas. Su herencia genética le llega de unas cepas de manera directa similares con el hachís, la Afghan, la Northern Light y la Skunk. Esta mezcla dió lugar a una cepa de dominancia precisamente índica que brinda un efecto corporal instantáneo, nada más inhalarla. Sus efectos son relajantes, meditativos y terapéuticos. Si fumas este hachís en una cuarto a la luz de las velas durante la noche, va a ser un viaje de solo ida hacia la tranquilidad de la euforia. Cada calada va a estar cargada de sabores especiados, a hierbas y a menta. Sus escenarios de THC del 18% son garantía de unos efectos muy satisfactorios, sin ser bastante intensos.

La ICE se lleva a cabo bien tanto en interior como en exterior, dando resultados muy gratificantes en alguno de los dos ambientes. Las plantas de interior generan hasta 450g/m² y crecen hasta 120cm. Sus compañeras de exterior te van a dar unos 500-550g por planta y crecerán algo más, hasta los 2m. Si cultivas en exterior, tendrás la posibilidad de cosecharla a lo largo de el mes de septiembre. La ICE tiene un tiempo de floración de 8-10 semanas.

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